sábado, 20 de noviembre de 2010

MI OBJETO IMPOSIBLE


Ya que tenía la posibilidad de transformar un objeto para convertirlo en otro, pensé en uno al que de verdad quisira cambiar su función...

¡Un despertador!



Con cambiar las campanillas por un par de algodones es sufiente... ¡y resulta francamente útil para despertarte de buen humor!

Pero, indiscutiblemente, es un objeto inútil si quieres despertarte a una hora determinada y no a la que se le antoje al cuerpo, que es la función básica de cualquier despertador que se precie... por lo tanto, se trata de un OBJETO IMPOSIBLE...