-bloqueos cognoscitivos o perceptivos: cuando nos limitamos la óptica a la hora de percibir el mundo que nos rodea impidiendo ver lo que los creativos sí pueden ver con claridad.
-bloqueos emocionales: relacionados con un autoestima y/o autocrítica bajo o negativo.
-bloqueos culturales: cuando las normas sociales nos dirigen el modo de pensar y nos limitan así nuestra visión creativa.
Ahora expondré algunos ejemplos de bloqueos concretos dentro de cada clasificación, que vimos en clase de Métodos de Creatividad:
BLOQUEOS COGNOSCITIVOS:

-perceptivos
-ambigüedad de la 3ª Dimensión
-sujeción funcional
-fijación de la vía de solución
-"si ....., entonces....." (confundir causa con apariencia)
-Teorías dominantes (por ej., teoría de la igualdad de género, o teoría de la distinción: nos distinguimos unos de otros, esto nos da una identidad que nos reporta calidad)
-espíritu hipercrítico
BLOQUEOS EMOCIONALES:
-miedo a los errores intelectuales
-miedo a los errores morales
-necesidad de encontrar rápidamente soluciones
-falta de confianza en la propia capacidad creativa
-exagerada necesidad de seguridad, de certidumbre...
BLOQUEOS CULTURALES:
-presión de conformidad a la normalidad-presión de conformidad al rol esteriotipado del sexo
-presión de conformidad a la propia conducta de la edad
-presión de conformidad a la seguridad social
-dicotomía trabajo/juego
-exagerada tendencia al éxito
-presión inhibidora del grupo
Deshacerse de los bloqueos es, por tanto, esencial para tener una actividad creativa sana, pero también hay que poner de nuestra parte para abrirnos al estímulo a la creatividad, que se alimenta de las experiencias creativas que vemos en otros, o de nuestras propias experiencias vicarias. Podemos aprender mucho viendo cómo atúan las personas creativas y cómo respondemos nosotros si nos soltamos un poco.

Si no tenemos actitud ante la creatividad, y esto es mantener los ojos bien abiertos y estar atento en todos los sentidos, habremos perdido mucho.